30 Gener 2017

UN MOTOR DIESEL QUE NO ACABA DE ARRANCAR

Esta mañana nos desplazamos a Llinars del Vallés a enfrentarnos con el joven y peligroso equipo de la localidad vallesana, llevando esta vez gran parte de la artillería pesada con la que contamos esta temporada. Además del GM estoniano Aleksandr Volodin, que ya jugó la primera ronda, se agregaron los MF rusos Aleksandr Gutenev y Kirill Kotylar, situándose un servidor como cuarto tablero y dándonos una cómoda ventaja teórica (en términos de ELO) en ese “primer match”.

No obstante había un “segundo match” con ELOs prácticamente igualados, en los tableros 5 al 10.

Los presagios iniciales enseguida se confirmaron. Volodin, dispuesto a tomarse la revancha de su derrota ante el Guixolenc, ganó rápidamente un peón en la apertura y quedó con mejor posición, lo mismo que Kotylar, con un golpe táctico típico en la Siciliana. Que los dos tableros de negras queden con peón de ventaja tras la apertura es alentador, y si a ello le sumamos que tanto Gutenev como yo habíamos hecho valer nuestra iniciativa con blancas, la cosa pintaba bien.

Pero en el “segundo match”todo era mucho más incierto. A excepción de Juan Sánchez que estaba inferior frente a su joven adversario, y Felipe, al que le realizaron una entrega de calidad por dos peones, las demás partidas estaban equilibradas e incluso parecía que Rodrigo sumaría el primer punto tras un buen golpe táctico del que podía emerger con pieza de ventaja.

Tan disputado fue el match que la primera partida en finalizar fue la de Volodin poco antes de las doce, tras dos horas y media de juego. Un 0-1 que se podía haber transformado en 0-2 si Rodrigo no hubiera cometido un gravísimo error dejándose una torre limpia. 1-1, pero poco después ganó Gutenev para el 1-2. Eran las 12:45 y las partidas estaban en su máxima tensión.

En cinco minutos fatídicos, entre las 13 y las 13:05, pierden Felipe, Juan y el presi Vladimir mientras que David hace tablas. 4.5-2.5 y al borde del abismo. Afortunadamente, Kotylar y quien esto escribe acabaríamos ganando para sumar el empate a 4.5. Sólo quedaba la partida de Ángel, un final de alfiles de distinto color con dos peones de ventaja pero imposible de ganar. Le dio unas cuantas vueltas antes de acordar el empate en su partida y en el match.

Al Club d'Escacs Platja d'Aro le está costando adaptarse a la nueva categoría, mucho más competitiva de lo que habíamos vivido en nuestros cuatro años de historia, como un motor diesel que no acaba de arrancar.

También nos llegaban malas noticias desde Platja d'Aro donde nuestro equipo “B” perdía por la mínima ante el Vilobí 2.5-3.5 en otro match en el que teóricamente deberían haber ganado. La semana pasada habían obtenido una brillante victoria ante el Santa Eugenia D con sólo cinco jugadores (también 2.5-3.5), pero en cambio hoy con viento a favor no lo consiguieron.

Por Carlos Salgado